A dos parpados del perezoso sueño
en la orfandad de tus pisadas
alejándose como lentos destellos.
en la orfandad de tus pisadas
alejándose como lentos destellos.
En la
promesa de tus pecas en mi mejilla
o en las manos del poeta cansado de retiros.
Me pregunto si te quedarás conmigo
cuando la flor de lis tiemble en el huracán
cuando la flor de lis tiemble en el huracán
y el relámpago en vena de mi escritura
me lance más allá de la razón
de la línea de tu espalda.
No quiero más de lo que ya me pertenece
No quiero más de lo que ya me pertenece
el aleteo de tu vestido al viento naranja
tus maneras sobrevolando mi olfato
que se pierde en el nudo de tus andares
encadenados a mi pulso.
Te pregunto hoy
desde la orilla de tus labios
donde todo se desarma
si estarás a mi lado cuándo baje la marea
si estarás a mi lado cuándo baje la marea
y las
olas mueran mar a dentro
junto a los anclas del oxidado olvido.
No pido más de lo que puedas darme
la esencia de toda tu vida
lo que fuiste, eres y serás
un pasado a salvo
en tu tirano pecho
lealtad inquebrantable ante la tormenta.
lealtad inquebrantable ante la tormenta.
Tengo una brújula para perdernos
y había pensado empezar en tu cuerpo
resbalar desde la mirada al tacto…
a la caricia del amante primerizo
que de ti nada sabe y ansía saborearlo todo.
Pero… te vuelvo a preguntar...
Cuando las ramas de
la pasión sean raíces
cuando el pasado
ponga a salvo lo ganado
y lo apuntale como
recuerdos
¿Seguirás a mi
lado?
I S
I S







