No soy más que un hombre que traduce lo que ve en palabras, para que los demás puedan leer el mundo como yo lo veo... aunque tal vez no comprendáis lo que mi alma grita desde este rincón, después de todo que sabremos nosotros simples mortales, del circense monosílabo de nuestras bocas.

Iván Sánchez.

martes 24 de enero de 2012

Mi camino



Soy el guardián de mi camino, acepto el orden natural de las cosas, me adapto, aprendo de mis errores y me mantengo humilde ante las victorias. Comprendo el funcionamiento de la humanidad, pero no la comparto, aunque me consuela saber que todos somos iguales, pero cada uno aporta su bonita diferencia.

Mi refugio es la escritura, donde el tiempo no tiene sentido y en mi eterna búsqueda de lo divino tropiezo sin cesár. Es todo inenarrable ante mis ojos, me afano en captar ese instante, poder transmitir lo que siento en cada una de mis células al deciros ¡al gritar! que hay un mundo mejor ahí fuera, sólo tenéis que creer en él.

Afronto las despedidas con entusiasmo, porque son nuevos comienzos, aunque duelan, pero para mi las heridas sólo son renglones que sumar, nuevas historias que contar. El cuenta cuentos que late dentro de mí impulsa mis fantasías más allá de toda razón y reparo, no siento vergüenza de ser lo que soy.

Admiro el talento ajeno, me gustan: los colores, la forma de soñar, la música, los olores, las bufandas, los perros (me encantan los perros), los zapatos rojos de payaso, los pingüinos, los lunes por la noche, los caballitos de mar, los free hugs, dibujar en el vaho de la ventana sentir su frío cristal, la nariz de mi hermana pequeña, los trenes de juguete, los poetas muertos, los que vendran, los que son y serán, los que viven por siempre.

Mi sonrisa me acompaña siempre, lucho con corazón por ella por todo lo que significa y aun cuando llueva, aun cuando nieve… aun cuando el mundo para mí termina en el llanto de un niño y no sonrío, podrás encontrar en mí la mano que te hace falta, o en su defecto las palabras que quieras coger de mi baúl.

Mi enemigo más temido es la imagen del espejo, lo combato desde dentro, con horas de lectura, con paciencia y tolerancia, comprensión y cariño, con kilómetros en mis zapatillas de deporte, aunque nunca lo dejo atrás la distancia me permite pensar con claridad. Hace tiempo que aprendí a convivir con este loco he imperfecto yo.

Sucede que a veces el camino no es agradable, sucede que a veces caso de ser hombre y tengo que apoyarme en Chilenos con boina “cuando las cosas se tuercen, siempre hay una solución en sus versos maestro”. En momentos como esos, en los que la desesperanza amenaza con tumbarme, me paro, asiento mis pies en el suelo con fuerza, tomo aire y grito con los puños cerrados ¡adelante te estoy esperando!

Iván Sánchez

4 comentarios:

Anónimo dijo...

parce que sabes muy bien lo que quieres, eso me gusta

Iván dijo...

gracias, un saludo

monik dijo...

Eres una persona tan grande, tan especial... Ojalá sigas plantando cara a los malos momentos y disfrutando de los buenos (además tú tienes la suerte de ver la belleza de los pequeños detalles)Sigue disfrutando de la vida porque así nos haces disfrutar a la gente que te conocemos.
Eres luz...

Iván dijo...

hola Moni.
primero agradecer tus palabras,eres muy muy amable, me alegra saber que te gusta lo que aquí escribo.
Son pequeños pedazos de alma, de corazón, de melancolías, de barro y de muchos escarmientos... muchos.
sabes que tienen en común la luz y la oscuridad? que los dos son colores.
a mi las ganas de reir, de vivir no me las quita nada ni nadie.

un abrazo fuerte